sábado, 25 de junio de 2011

¿Por qué se desgrana la marzorca?

Temístocles Ortega Narváez

Hablar de mazorcas para mí constituye un delicioso placer. Desde muy niño – y no hace mucho, lo aseguro- jugaba en el patio de una casa de campo, con los granos de maíz regados después de llenar bultos en las cosechas de verano, bien lanzándolos al aire en alegre competencia con mis hermanos y los hijos de los trabajadores – de ahí mí fortaleza muscular- o esparciéndolos para que las gallinas en veloz y bulliciosa carrera los comieran antes de sazonar un de un delicioso sancocho campesino.

Ya en mi primera juventud cosechar mazorcas en las fincas de parientes y conocidos, fue la forma de disfrutar productivamente las vacaciones de colegio. Eran épocas de exuberancia en las cosechas campesinas de Mercaderes, que le mereció el bien merecido título de capital maicera de Colombia. Y desgranar la mazorca era entre los campesinos de mi tierra un verdadero ritual.Levantando montones , mientras oíamos historias locales y leyendas de misterio; familia y vecinos desgranabamos bultos y bultos de doradas mazorcas de maíz, para llenar las despensas de fábricas de Cali y Medellín que se quedaban con el producto del trabajo del campo, mientras la pobreza y el abandono hundían sus raíces en las gentes de mi pueblo.

Hoy al parecer se desgrana otra mazorca. Precandidatos, directivos y militantes del partido liberal en el Cauca se distancian del andamiaje regional. La razón, aunque parezca, no es el instrumento acordado para definir candidaturas. La razón tiene mucho más fondo. Es cuestión de dignidad, de respeto. Quienes hoy se apartan de las directrices del partido, que no de sus ideas, están diciendo que no están dispuestos a dejarse manipular. Que no son objeto de burlas. Es cuestión de autoestima, de valorarse así mismos. Y están decididos, férreamente decididos a soportar, a resistir. Es cuestión de honor. De buen nombre. De honra. De valores, que es el más bello e importante patrimonio que pueden heredar nuestros hijos.

La mazorca se seguirá desgranando, porque en esta capital, en los municipios y veredas se siente una azarosa fatiga con todo lo que está sucediendo. Y miren ustedes, como está de conectado el mundo. ¡Quien lo creyera! Las marchas árabes por libertad y dignidad, las protestas europeas por oportunidades, cambian aquí de protagonistas pero mantienen el sentido: dignidad, respeto, oportunidades y cambio. Hoy se expresan contra la dirigencia liberal del Cauca, mañana de seguro ampliarán objetivos.

La vida te da sorpresas, nos canta el maestro Rubén Blades. Cómo podía pensar, amontonando maíz en mi pequeño pueblo, que las mazorcas se desgranaban solas.

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El Gobernador debe tenerlo claro: Hay muchos, demasiados problemas en el Cauca, como para que siga gastándole tiempo a la politiquería. Ya es suficiente. Mucho daño se la ha causado a este departamento, como para que olvidemos todo lo que ha pasado.

Gentes que no conozco me envían copias de contratos a modo de denuncia, solicitando mi opinión. El necesario rigor que ameritan los temas, obliga a ser prudentes. Todo a su tiempo.

sábado, 18 de junio de 2011

Algo más que campañas

Temístocles Ortega Narváez.

Basta un pequeño análisis de los discursos o entrevistas de los candidatos para advertir que entre ellos no hay mayores diferencias. Todos aseguran que van a hacer de todo. No hay tema que se quede por fuera: empleo, educación, salud, vivienda, agropecuario, seguridad, vías etc. Etc. Todo que satisfaga a todos: desempleados, desplazados, niñez, juventud, tercera edad, estudiantes, profesores, amas de casa, moto¬-taxistas, incapacitados, campesinos, indígenas, empresarios, sindicalistas, académicos, artistas, deportistas, microempresarios etc.etc.

¿Será serio adelantar campañas de esta naturaleza? Habrán estudiado de dónde sacarán recursos para cumplir tanta promesa vaga? Con gestión ante el gobierno nacional, contestan siempre ( sabrán lo complejo que es eso, o creerán que bastará con posar de mendigos en Bogotá) y ahora llegaran recursos de regalías, agregan (sabrán cómo invertirlos productivamente,o los regarán por todas partes al menudeo, para que finalmente no sirvan para nada).

Las campañas, al tiempo que sirven para que se renueven por el mecanismo del voto los gobiernos, deberían también, al menos, servir para dos cosas importantes: Para hacer pedagogía política, haciendo que conozcan los electores temas como los de la conformación del poder, estructura y funcionamiento del Estado, de la sociedad, participación ciudadana, derechos y deberes de los asociados y aprender de los ciudadanos tantas cosas que desde la cima del poder y de los partidos se desconocen o tergiversan. También deberías servir para el examen al estado de cosas de cada comunidad, a la forma como han actuado gobiernos anteriores. Una lectura del arte, como dicen ahora, en un contexto amplio que permita visualizar el entorno regional,
nacional y mundial.

Es decir, si nuestros partidos y movimientos fueran serios, las campañas electorales dejarían de ser esos tristes espectáculos de encerronas, promesas, presiones, chantajes y compraventa de votos, para convertirse en las oportunidades periódicas de repensar nuestros municipios, departamentos y el país y trazarnos metas y horizontes colectivos. Tengo la seguridad que de esta manera los electores sentirían que vale la pena vincularse, porque más que la elección de un gobernante, estaríamos eligiendo el rumbo que en adelante nos trazamos como sociedad toda.

Hacia allá debemos exigir que se orienten las campañas. Entre otras razones, por una elemental: Permitir que se hagan como siempre se han hecho, no ha servido para nada. O mejor, ha servido para empeorar las cosas. De modo que si vamos a participar responsablemente, como corresponde, debemos asumir críticamente la forma como hasta ahora hemos actuado. La responsabilidad de una campaña seria y por tanto de una elección acertada, no depende solamente de los partidos y sus candidatos ( si por ellos fuera, entre más ignorancia y dependencia,mejor). Es un compromiso de cada ciudadano y de las diversas formas de organización social. Que voten amarrados los ignorantes, ingenuos y avivatos. Pero los ciudadanos libres y decentes deben contribuir con decisión a darle sentido yeficacia al debate electoral.
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Anda el rumor que hay más platica de nuestros impuestos perdida en otra firma corredora de valores. Ojo a la chiva periodistas.

sábado, 11 de junio de 2011

De contratos y garantías

Temístocles Ortega Narváez

Claro, la Administración Pública no se puede concebir sin los contratos. Generalmente es a través de ellos como se ejecutan las obras o lo que dicen ahora, los proyectos. Los hay de diversa índole y se realizan con distintas personas, naturales o jurídicas, o con las comunidades, como ahora también dicen. Como quiera que mediante ellos seinviertenlos recursos del Estado, es decir los dineros de todos, deben ser celosamente controlados. Con ese fin se dictan las normas de contratación, se vigilan por las llamadas “ias” (Procuraduría, Fiscalía, Contraloría), aunque a veces esa vigilancia dependa de la influencia que tenga el vigilado. ¡Fallos se han visto!

También se supervisan por las veedurías ciudadanas de manera muy precaria, porque no obstante tener éstas toda la legitimidad, se les obstaculiza su funcionamiento negándoles la información o desprestigiando sus fuentes, datos y resultados. Con todo, hay que insistir, no desmayar en la fiscalización de todo contrato de la administración pública.

Como bien lo sabemos, “hecha la ley, hecha la trampa”. Los dineros que se pierden en los procesos de contratación son gigantescos. Está aceptado que, más que la violencia, es la corrupción nuestro mayor problema. Sin embargo, entre nosotros no se hace un evento para tratar este tema. Por qué? Qué es lo que impide que aquí se realice un examen con la comunidad y los medios de comunicación sobre el tema de la contratación para que se sepa dónde, cómo y con quien se están comprometiendo nuestros recursos?

Esto es muy importante y necesario, sobre todo ahora, que ya finalizando los gobiernos, a muchos funcionarios les da por hacer contratos hacia el futuro. Contratos que, por si faltara algo, vinculan los recursos y la gestión de los próximos mandatarios. Sé, por ejemplo, que en la Gobernación, ya se han hecho contratos que comprometen los próximos cuatro años. Más aún. Sé de un contrato – lo tengo en la mano- que se firmó para siempre. Sí, así como lo leen. Un contrato sin término definido. Un contrato cuya duración depende del contratista, no de la ley, ni del gobernante. Un contrato que obligará a todos, pero a todos los Gobernadores que vengan después del actual. Para que vean hasta dónde hemos llegado.

Y más aún ahora que estamos en plena campaña electoral. Alguien duda que una fuente, y muy importante, de la financiación de las campañas es la contratación estatal? Si ello es así, es posible creer en la existencia de garantías para todos los partidos, movimientos y candidatos? Porque una cosa es oírlos hablar de garantías. Otra muy distinta, saber todo lo que realmente hacen. Siendo así las cosas, como efectivamente son, cuando usted oiga a un funcionario decir que otorga garantías. Créale, sí. Pero créale exactamente lo contrario.

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Los precandidatos, unos ex secretarios y otros aliados de la actual Gobernación andan por todas partes diciendo que lucharán ferozmente contra la corrupción. ¿Y por qué? Dónde será que la ven? Con amigos así…

domingo, 5 de junio de 2011

¿Será el sistema…?

Temístocles Ortega Narváez

Cualquiera que intente un análisis de la realidad nacional concluye que las condiciones de pobreza, exclusión, violencia y corrupción se mantienen pese a los esfuerzos, si es que de verdad se hacen, por superarlos. Cambios de gobierno, formulación de estrategias y políticas de diversa presentación y contenido no logran producir cambios sustanciales como para generar en la sociedad la confianza en que avanzamos en la dirección correcta. ¿Qué es entonces lo que ocurre? ¿Porqué tantas políticas que se anuncian no logran modificar de manera importante este estado de cosas? ¿Qué es lo que hay que hacer para que esto mejore?

Quien tenga las respuestas puede tratarse de un genio. No son para nada fáciles. En alguna ocasión, en un encuentro casual en un restaurante Bogotano, un profesor de economía francés que participaba en un informal diálogo sobre el tema nos sentenció: “Es el sistema, mis queridos amigos, el sistema”. Y claro, no solamente el profesor francés, coincide en el apretado diagnóstico, diversas voces en mundo se levantan contra la realidad social que produce un capitalismo salvaje y desenfrenado, sustentado en la creación artificiosa de necesidades, el consumismo ilimitado, la generación de riqueza para unos pocos y la entrega al mercado de las facultades de intervención del Estado.

Los efectos sociales devastadores sobre grandes y mayoritarias masas de la población de un sistema oprobioso como el que nos rige globalmente, es mucho más severo y grave para los países tercermundistas como el nuestro. Y pese a que a veces, surgen iniciativas y esfuerzos para no someterse a los dictados imperiales del sistema económico universal, no logramos generar cambios en las estructuras de poder global y continuamos sometidos a sus mandatos e imposiciones.

La necesidad de cambio es tan imperiosa, que países europeos caracterizados hace apenas unos años en ofrecer condiciones de vida a sus connacionales dignas y envidiables, hoy padecen crisis sociales y sienten la amenaza de grandes núcleos de su población que protestan y se levantan ante la falta de oportunidades y el deterioro ostensible de su calidad de vida.

Las revoluciones sociales, no violentas, aparecen por todas partes contra el sistema y en búsqueda de libertad, trabajo, oportunidades y contra la ineficiencia, la corrupción, los políticos todos. La gente quiere definitivamente otra cosa. Lo que hoy existe no le satisface, no le merece confianza. Se agotó. Quizá este sentimiento ha existido siempre en algunos sectores. Ahora se ha apoderado de muchos más. Y no solamente es un sentimiento. La gente lo está expresando. Lo está exigiendo. La gente se cansó y está actuando. Y va actuar.

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Radio Súper Popayán, llegó a los 20 años de existencia en Popayán. 20 años de permanente compañía con los payaneses y caucanos. De ayuda y colaboración constante. 20 años de entretenimiento, de información, de opinión. 20 años fundiéndose con el alma del pueblo caucano. En la ciudad, en los pueblos, en los campos y veredas . Nada mas significativo para un medio de comunicación, que convertirse en patrimonio de sus oyentes. Radio Súper lo ha logrado. Felicitaciones Don Eliecer, Ovidio, periodistas, empleados.