TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ
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Algún día acabarán las obras de remodelación del parque Caldas, por lo que hay que ir pensando en el entorno. Es decir, en la remodelación física y social del sector histórico. La social, debe iniciarse con la reubicación de las ventas ambulantes o “trotantes” para ser más exactos, dada la constante persecución de que son objeto por las autoridades de policía.
Las asociaciones de vendedores de la calle aseguran que ya son más de mil las personas dedicadas a este oficio, por lo que el problema es de marca mayor y amerita una clara definición de una vez por todas. Mil familias son un pueblo entero.
Ello impone obligaciones de todas las partes. Las organizaciones deben evitar que su número se incremente y ofrecer propuestas. La administración plantear fórmulas de tratamiento del problema que permitan en un determinado período de tiempo resolverlo. La ciudadanía permanecer pendiente de que existan acciones concretas para enfrentar la situación y apoyarlas constantemente.
El problema de las ventas ambulantes se origina, por supuesto, en la gravedad del problema social del país. La falta de empleo y de oportunidades obliga a la gente a hacer cualquier cosa para poder llevar algo de sustento a la familia. Que escojan, en medio de tanta dificultad, trabajar de esta manera, es demostración de que son gente buena, que sólo requiere algún tipo de apoyo que las autoridades y la sociedad en general debe ofrecer. Otros escogen el camino del delito y por lo que se ve, no son objeto de tanta persecución.
Algo se está haciendo, sabemos por ejemplo de la ayuda de la cooperación española para la remodelación del antiguo Idema o del ofrecimiento de un subsidio o compensación para que voluntariamente los propios vendedores se reubiquen. Eso está bien, pero puede no ser suficiente, porque no compromete a todos los interesados o porque atraídos por la posibilidad de soluciones, sea atractivo para nuevas personas sumarse al oficio.
Otras ciudades del país han tenido experiencias exitosas que pueden tomarse como referentes aprovechando la ocasión para la formulación de una política pública con amplio respaldo social pues a todos nos interesa aportar en tema tan sensible.
La percepción muy acentuada en amplios sectores sociales es la de que se necesita una visión de ciudad de largo plazo construida colectivamente. Resolver el problema de los vendedores ambulantes puede ser un buen tema para empezar a discutirla y para que la autoridad local se conecte con la ciudadanía. Porque la comunicación del gobierno con su pueblo no debe limitarse solamente a la campaña y el voto. ¿O si?