sábado, 22 de agosto de 2009

¡Paren el robo!

TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVAÉZ
orteganarvaez@gmail.com

A la directora de Fiscalías y sus fiscales, a la judicatura, a la Procuradora y los procuradores, al Contralor Departamental, por favor señores, paren el robo de los dineros públicos. En algunos municipios del Cauca, hay una carnicería presupuestal, un saqueo asqueante de los recursos del Estado. Y buena parte de la responsabilidad está en sus manos. No pueden seguir manejando la respuesta de que están simplemente investigando. Porque ello, si bien es una condición necesaria, no es suficiente. Produzcan decisiones. Emitan sentencias. Si existe prueba para condenar, condenen. Si no, absuelvan. Si existen pruebas, como las hay de sobra en muchos casos, suspendan provisionalmente. Actúen. Utilicen las herramientas de que disponen, para detener esta orgía del despilfarro que saben ustedes campea en varios municipios. No se dejen pasear por los laberintos de las argucias procedimentales. No actúen motivados por relaciones políticas o de amistad. Eso es prevaricato, puro y simple. Debido proceso, sí, claro, pero celeridad también. Porque una justicia tardía, no es justicia, es por el contrario una injusticia.
Y porque en cuestiones de ilícitos que involucran dineros públicos existe una característica que no pueden desconocer, contrario a lo que existe en otra clase de delitos o de faltas. Que la actividad es continuada. Porque sus autores mientras los investigan siguen actuando. Actuando para seguir en las mismas o para tergiversar la prueba. “El tiempo que pasa, la verdad que huye”, aprendíamos de los maestros del derecho en la Universidad.
Existe entre algunos funcionarios encargados del control, una grave, muy grave equivocación. Creen que estos órganos se crearon para aconsejar, para asesorar. Ello no es cierto. Los entes de control existen para vigilar que los recursos oficiales no se los roben, no se inviertan mal. Esta es su tarea fundamental. Los avisos de observaciones, los planes de mejoramiento, son subsidiarios.
Pero además informen a la comunidad. Con las salvedades de la reserva sumarial, cuenten lo que está pasando y lo que están haciendo. Pero no con vaguedades, no con abstracciones. Modifiquen los sosos, inútiles y desprestigiados informes de gestión, que no dicen mayor cosa. Díganle a la gente que está pasando con el dinero de todos. Partida por partida, contrato por contrato, obra por obra, antes de que acaben con todo.
En alguna ocasión discutimos con senadores de la oposición una modificación constitucional y legal, para crear una jurisdicción especial para delitos contra la administración pública y faltas que afecten el patrimonio del Estado. Retomaremos la idea, porque al parecer la corrupción está tocando la sal. ¿Y si la sal se corrompe?