Paideia
Pensamiento político y social
jueves, 26 de abril de 2012
100 DIAS DE INTENSA CONSTRUCCIÓN COLECTIVA
Afirmar que la política es una actividad defenestrada no es ninguna novedad. Es evidente que cada
día pierde espacio en la confianza ciudadana. Recuperarla es uno de los retos del momento. Para
devolverle su verdadero sentido y colocarla en función del interés general.
El ejercicio del gobierno es la más importante herramienta para lograrlo. Hacer que la gente
vuelva a creer en el Estado, sólo es posible a través de una eficiente y transparente acción
gubernamental.
No es tarea fácil. Tampoco es imposible. Debemos superar toda una maraña de intereses que no
consultan las necesidades colectivas, un entramado de artificios que nada tienen que ver con los
sueños e ilusiones de la comunidad. Se precisa además de voluntad y un profundo compromiso de
cambio. Estamos provistos de ellos. Se requiere igualmente un gran liderazgo, que ejercemos con
absoluta convicción, para merecer la confianza ciudadana, para inspirar y motivar a la sociedad,
para recorrer caminos compartidos y construir entre todos nuevas y mejores realidades.
Somos plenamente consientes de las desigualdades de nuestra sociedad, de la carencia de
oportunidades, de los gigantescos esfuerzos que deben hacer muchos para sobrevivir. Mejorar las
condiciones de vida de nuestros conciudadanos es nuestra tarea. A ella dedicamos todas nuestras
energías, nuestros esfuerzos. Lo hacemos con entusiasmo, con imaginación, con compromiso, con
fe. No esperamos nada a cambio. La historia lo dirá. No queremos repetirla. Muchas de nuestras
comunidades actúan sobre la base de lo que siempre se ha hecho. Son refractarios al cambio.
Se mueven en la dirección acostumbrada. No actuamos de la misma manera. Necesitamos un
enfoque diferente.
Estamos modernizando el aparato de gobierno. Los tiempos que corren nos exigen una estructura
dinámica, eficiente, conectada con el mundo de hoy. Sólo así aprovechamos las inmensas
potencialidades de nuestro departamento. Sólo así creamos oportunidades para todos.
Recorrimos todas las regiones del Cauca hablando con las gentes en un enriquecedor trabajo
participativo de construcción del Plan de Desarrollo. Sobre los ejes estratégicos de Territorio y
Medio Ambiente, Economía, Desarrollo Social, Convivencia Ciudadana y Seguridad y Gerencia
Pública, dialogamos con los diferentes sectores sociales, económicos, políticos y étnicos de
nuestra sociedad, constituyéndonos todos, en protagonistas del desarrollo. Este es un territorio
de permanente diálogo, en constante acción.Este es un gobierno de la mano de quienes producen
bienes y servicios, para generar riqueza, ingresos, desarrollo, justicia social y paz. Un gobierno con
profunda sensibilidad social para abanderar derechos de los más desprotegidos.
Trabajamos intensamente en el fortalecimiento de nuestro aparato productivo, consolidando
los proyectos de emprendimiento rurales y urbanos y estimulando a los productores a través
de la creación y el mejoramiento de las condiciones necesarias para generar utilidades y ofrecer
oportunidades en el marco de su responsabilidad social. Así aprovechamos las ventajas del
libre comercio y superamos sus amenazas. Los recursos del Sistema General de Regalías son una
nueva e histórica oportunidad para apalancar estas tareas. Su inversión eficiente en educación,
emprendimiento e infraestructura para la producción y la productividad, creará las condiciones
para el desarrollo social con equidad, privilegiando los sectores en mayores condiciones de
pobreza y vulnerabilidad.
Los hechos de orden público, producto del conflicto armado interno que se residenció entre
nosotros hace ya décadas, nos restan competitividad, afectan la inversión, atentan contra la
vida, la integridad física y bienes de las comunidades más pobres, impiden la generación de
trabajo.Pero no detienen nuestra dinámica económica. Nos sobreponemos a esas dificultades.
Nuestras gentes siguen trabajando y produciendo. Rechazamos toda forma de violencia y
trabajamos en la construcción de una cultura de la paz. Abogamos por la salida política al conflicto
y en el marco de los derechos y deberes constitucionales, trabajamos en este propósito. No
somos notarios de la guerra. Somos actores en el escenario de construcción de propuestas de paz.
En estos primeros cien días de gobierno las diferentes dependencias han ordenado y priorizado
sus estrategias y programas. De la mano de los alcaldes y los diferentes sectores sociales, políticos,
económicos, étnicos, religiosos y culturales, realizamos la tarea de construir un departamento
moderno, democrático, incluyente y participativo. Somos un equipo de trabajo que representa
la maravillosa diversidad territorial, étnica y cultural del Cauca. Hombres y mujeres plenamente
consientes del momento histórico del departamento y del país, de la esperanza y los sueños de
nuestras comunidades y del enorme compromiso depositado sobre nuestros hombros. Hombres
y mujeres con la voluntad y decisión inquebrantables para hacer vigentes y válidas las infinitas
razones que los caucanos tenemos ¡PARA VOLVER A CREER!!
TEMISTOCLES ORTEGA NARVAEZ
Gobernador de los caucanos
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lunes, 7 de noviembre de 2011
Gracias caucan@s
Gracias, millones de gracias a todas y todos. Gracias por tantas muestras de confianza, afecto, entusiasmo, apoyo y generosidad expresas el pasado 30 de octubre que respaldaron mi propuesta a la Gobernación del Cauca . Hemos librado una maravillosa campaña por la democracia, la decencia, la ética, el compromiso profundo con nuestro departamento, con nuestro país.
Acompañado de un extraordinario grupo de jóvenes estudiantes, profesionales, mujeres, líderes populares, campesinos e indígenas, empresarios, comerciantes, profesores, sindicalistas, desempleados y en fin de gentes de todos los sectores sociales llegamos a diversos lugares del Cauca a dialogar con todos, con un claro mensaje para cambiar la política, convertirla en una herramienta al servicio del interés colectivo, rescatar el sentido de lo público, recuperar la confianza en nuestra capacidad para superar los retos y crear una sociedad más igualitaria y justa.
Hoy no tengo sino motivos de gratitud para con todos. Creo profundamente en el país y en el Cauca. La campaña me permitió reencontrarme con gente realmente maravillosa con las cuales es posible construir una sociedad mejor para todos. Sabemos que hay muchos y muy graves problemas pero también contamos con mujeres y hombres de una calidad humana admirable, honestos, comprometidos, con un profundo amor por su tierra, por su país, dispuestos a dar todo para cambiar las cosas, a aportar cuanto sea necesario para hacer de esta una verdadera oportunidad histórica.
La lucha contra la corrupción, el fortalecimiento de nuestro aparato productivo, educación con calidad y pertinencia, mejores niveles de seguridad y convivencia y fortalecimiento de la sociedad civil como instrumento para la participación y control ciudadano, serán ejes fundamentales del gobierno de convergencia que iniciaremos el 1o de enero de 2011.
Trabajaremos por un Cauca moderno que ofrezca a todos oportunidades para formarse y trabajar en un mundo cada vez más complejo y competitivo.
Hemos vuelto a creer, nos hemos reencontrado, nos reafirmamos en nuestros sueños y en nuestra decisión de realizarlos unidos por un Cauca digno.
Fraternal saludo,
Temístocles Ortega Narváez
Gobernador del Cauca 2012-2015
Acompañado de un extraordinario grupo de jóvenes estudiantes, profesionales, mujeres, líderes populares, campesinos e indígenas, empresarios, comerciantes, profesores, sindicalistas, desempleados y en fin de gentes de todos los sectores sociales llegamos a diversos lugares del Cauca a dialogar con todos, con un claro mensaje para cambiar la política, convertirla en una herramienta al servicio del interés colectivo, rescatar el sentido de lo público, recuperar la confianza en nuestra capacidad para superar los retos y crear una sociedad más igualitaria y justa.
Hoy no tengo sino motivos de gratitud para con todos. Creo profundamente en el país y en el Cauca. La campaña me permitió reencontrarme con gente realmente maravillosa con las cuales es posible construir una sociedad mejor para todos. Sabemos que hay muchos y muy graves problemas pero también contamos con mujeres y hombres de una calidad humana admirable, honestos, comprometidos, con un profundo amor por su tierra, por su país, dispuestos a dar todo para cambiar las cosas, a aportar cuanto sea necesario para hacer de esta una verdadera oportunidad histórica.
La lucha contra la corrupción, el fortalecimiento de nuestro aparato productivo, educación con calidad y pertinencia, mejores niveles de seguridad y convivencia y fortalecimiento de la sociedad civil como instrumento para la participación y control ciudadano, serán ejes fundamentales del gobierno de convergencia que iniciaremos el 1o de enero de 2011.
Trabajaremos por un Cauca moderno que ofrezca a todos oportunidades para formarse y trabajar en un mundo cada vez más complejo y competitivo.
Hemos vuelto a creer, nos hemos reencontrado, nos reafirmamos en nuestros sueños y en nuestra decisión de realizarlos unidos por un Cauca digno.
Fraternal saludo,
Temístocles Ortega Narváez
Gobernador del Cauca 2012-2015
miércoles, 26 de octubre de 2011
Acompáñenme con su voto para volver a creer
Hemos propuesto una amplia convergencia de sectores sociales y políticos en el entendido que solo la unidad de nuestras gentes puede facilitarnos la construcción de mejores niveles de vida para todos.
Un gobierno decente, honesto, incluyente y democrático, comprometido con la superación de los problemas históricos que impiden nuestro desarrollo, es la razón de ser de nuestra propuesta, que ha recibido el apoyo sincero y entusiasta de miles de caucanos a lo largo y ancho del departamento.
La lucha contra la corrupción, el fortalecimiento de nuestro aparato productivo, educación con calidad y pertinencia, mejores niveles de seguridad y convivencia y fortalecimiento de la sociedad civil como instrumento para la participación y control ciudadano, serán ejes fundamentales del gobierno de convergencia que adelantaremos con su valioso respaldo.
Represento además el caucano que con esfuerzo y disciplina, ha logrado colocar desde el sector público y profesional al servicio de Popayán, el Cauca y el país, un proyecto de vida honesto y comprometido con el futuro del Departamento para el que solicito y agradezco su decidido concurso.
Trabajaremos por un Cauca moderno que ofrezca a todos oportunidades para formarse y trabajar en un mundo cada vez más complejo y competitivo.
Acompáñeme este 30 de octubre con su voto para VOLVER A CREER!
Fraternalmente,
TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ
Gobernador del Cauca 2012-2015
Un gobierno decente, honesto, incluyente y democrático, comprometido con la superación de los problemas históricos que impiden nuestro desarrollo, es la razón de ser de nuestra propuesta, que ha recibido el apoyo sincero y entusiasta de miles de caucanos a lo largo y ancho del departamento.
La lucha contra la corrupción, el fortalecimiento de nuestro aparato productivo, educación con calidad y pertinencia, mejores niveles de seguridad y convivencia y fortalecimiento de la sociedad civil como instrumento para la participación y control ciudadano, serán ejes fundamentales del gobierno de convergencia que adelantaremos con su valioso respaldo.
Represento además el caucano que con esfuerzo y disciplina, ha logrado colocar desde el sector público y profesional al servicio de Popayán, el Cauca y el país, un proyecto de vida honesto y comprometido con el futuro del Departamento para el que solicito y agradezco su decidido concurso.
Trabajaremos por un Cauca moderno que ofrezca a todos oportunidades para formarse y trabajar en un mundo cada vez más complejo y competitivo.
Acompáñeme este 30 de octubre con su voto para VOLVER A CREER!
Fraternalmente,
TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ
Gobernador del Cauca 2012-2015
lunes, 24 de octubre de 2011
Defendamos la educación pública
Por Temístocles Ortega Narváez
En días recientes, cuando la comunidad académica ha puesto en el escenario público la situación de la educación superior en el país, se constituye en un acto de responsabilidad política y ética, develar los planteamientos de quienes aspiramos a cargos de elección popular, en un tema tan importante para la región, con el ánimo de contribuir en el debate público.
En el mundo actual no cabe duda sobre el lugar fundamental que ocupa la educación y el conocimiento para la realización de la vida humana. Se reconoce que una gran inversión en educación, en ciencia y tecnología, no solo propicia el crecimiento económico, sino también la construcción de sociedades más democráticas e igualitarias. Sin embargo en los últimos 20 años, a la educación pública superior se le ha visto como una carga sobrellevada por gobiernos que no han encontrado en ella rendimientos ni electorales, ni económicos. Gobiernos que no han dado el salto hacia un modelo educativo de calidad, incluyente y público que garantice a la sociedad colombiana avanzar por una senda de desarrollo más equitativo. Por el contrario, proyectos de ley como la actual reforma a la ley 30, evidencian un modelo educativo al que se traslada un claro enfoque de desarrollo que profundiza la tendencia de transformar y minimizar el papel del Estado, convirtiendo a la educación en un servicio público (no en un derecho) que se transa en el mercado, tal como ha ocurrido con la fracasada ley 100 en el sector salud. Aún más, en este mundo global y competitivo en extremo, la formación profesional, sin fundamentos científicos y sin acceso a la cultura, que serían producto de la baja asignación presupuestal que plantea el proyecto de ley, conduce a empleos mal remunerados, circunstancia que acrecienta la brecha de desigualdad en lugar de reducirla.
Desde mi condición de dirigente político regional, egresado de la Universidad del Cauca, y en mi aspiración de dirigir los destinos de la región en los próximos 4 años, defenderé a la educación pública y a la Universidad del Cauca en particular, para que la educación en su conjunto se ponga en el centro de las prioridades de inversión pública en el departamento, los recursos de las regalías, manejados pulcramente, nos servirán para dar el salto hacia la cualificación de nuestro talento humano, la consolidación regional de programas de ciencia, tecnología e innovación y al acceso equitativo a la educación, de tal manera que podamos construir una sociedad más solidaria, justa y democrática. Me sumo igualmente a los diversos llamados de la comunidad universitaria para que desde el gobierno nacional, se inicie un proceso de diálogo y concertación sobre el contenido del actual proyecto de ley, y se habiliten espacios de participación de la sociedad en su conjunto para construir y escribir colectivamente y de manera consensuada el destino de la educación superior en el país.
En días recientes, cuando la comunidad académica ha puesto en el escenario público la situación de la educación superior en el país, se constituye en un acto de responsabilidad política y ética, develar los planteamientos de quienes aspiramos a cargos de elección popular, en un tema tan importante para la región, con el ánimo de contribuir en el debate público.
En el mundo actual no cabe duda sobre el lugar fundamental que ocupa la educación y el conocimiento para la realización de la vida humana. Se reconoce que una gran inversión en educación, en ciencia y tecnología, no solo propicia el crecimiento económico, sino también la construcción de sociedades más democráticas e igualitarias. Sin embargo en los últimos 20 años, a la educación pública superior se le ha visto como una carga sobrellevada por gobiernos que no han encontrado en ella rendimientos ni electorales, ni económicos. Gobiernos que no han dado el salto hacia un modelo educativo de calidad, incluyente y público que garantice a la sociedad colombiana avanzar por una senda de desarrollo más equitativo. Por el contrario, proyectos de ley como la actual reforma a la ley 30, evidencian un modelo educativo al que se traslada un claro enfoque de desarrollo que profundiza la tendencia de transformar y minimizar el papel del Estado, convirtiendo a la educación en un servicio público (no en un derecho) que se transa en el mercado, tal como ha ocurrido con la fracasada ley 100 en el sector salud. Aún más, en este mundo global y competitivo en extremo, la formación profesional, sin fundamentos científicos y sin acceso a la cultura, que serían producto de la baja asignación presupuestal que plantea el proyecto de ley, conduce a empleos mal remunerados, circunstancia que acrecienta la brecha de desigualdad en lugar de reducirla.
Desde mi condición de dirigente político regional, egresado de la Universidad del Cauca, y en mi aspiración de dirigir los destinos de la región en los próximos 4 años, defenderé a la educación pública y a la Universidad del Cauca en particular, para que la educación en su conjunto se ponga en el centro de las prioridades de inversión pública en el departamento, los recursos de las regalías, manejados pulcramente, nos servirán para dar el salto hacia la cualificación de nuestro talento humano, la consolidación regional de programas de ciencia, tecnología e innovación y al acceso equitativo a la educación, de tal manera que podamos construir una sociedad más solidaria, justa y democrática. Me sumo igualmente a los diversos llamados de la comunidad universitaria para que desde el gobierno nacional, se inicie un proceso de diálogo y concertación sobre el contenido del actual proyecto de ley, y se habiliten espacios de participación de la sociedad en su conjunto para construir y escribir colectivamente y de manera consensuada el destino de la educación superior en el país.
sábado, 30 de julio de 2011
Hasta pronto
Temístocles Ortega Narváez
Hace como quince años, con interrupciones por diversas razones, El Liberal generosamente me ha permito aproximarme a sus lectores a través de esta columna, cuyo nombre es un homenaje a la manera como el pueblo griego alcanzó los mayores niveles de civilización de su época y aportó a la humanidad el legado maravilloso de los valores y conceptos que hacen posible creer en la posibilidad de sociedades democráticas, equitativas, incluyentes.
He contado durante este tiempo con expresiones de reconocimiento y por supuesto, también con quienes disienten, critican y hasta se enfurecen. Es la función natural de una columna. Opiniones todas igualmente respetables. Fiel a unas profundas convicciones morales, filosóficas y políticas he expresado lo que siento y creo frente a la realidad local, regional y nacional. A veces también trascendemos las fronteras. He tenido como finalidad hacer pedagogía acerca de los hechos y acontecimientos de nuestra sociedad. He querido siempre dejar una enseñanza. Seguro como lo estoy que nuestro tejido social es muy precario, que nuestro Estado es débil, ineficiente y corrupto (llegó a ser cooptado por las mafias del narcotráfico y el paramilitarismo), que nuestra democracia está lentamente en construcción, que nuestros partidos son estanterías sin mayor contenido y que necesitamos unir esfuerzos entre la gente decente de este país, para hacerle frente a todas estas deficiencias históricas, he sido critico de las realidad que vivimos en todos los niveles, tratando de despertar la conciencia colectiva y motivar a la ciudadanía a participar y a aportar en la construcción de una sociedad mejor para todos.
Tengo profunda fe en el futuro de la humanidad. Al final la vida siempre prevalecerá sobre la muerte, dijo nuestro Nobel al recibirse como tal. Creo en la capacidad del ser humano para sobreponerse a todas las dificultades, para adquirir cada día mayores niveles de desarrollo y bienestar y para realizarse como tal. He tenido en los últimos tiempos una férrea formación en las teorías universales sobre los derechos humanos, conozco su alcance y sé que avanzamos en la dirección de protegerlos y garantizarlos, así hayan todavía muchas dificultades. Comprendo también que hay que hace sacrificios por los demás. La construcción de un futuro mejor depende en buena parte, de la manera como sean cumplidos los deberes a que estamos obligados.
Diversos sectores sociales, políticos y de opinión han querido que participe nuevamente de la lucha política por la Gobernación del Cauca. No lo he buscado. Pero la política es ante todo un compromiso moral con la sociedad y yo lo he asumido desde mis tiempos de dirigente estudiantil. Voy a hacerlo con decisión, con carácter.
Sé que no hay garantías. No importa. Acepto el reto. Nada me ha sido fácil. Ello tiene más mérito. La campaña será la ocasión para reafirmarle a los caucanos que entre todos, sin distinciones, podemos enfrentar las dificultades y salir adelante. Dejo temporalmente este espacio, por mi condición de candidato, así se impone según las directivas, pero volveremos, ojalá como Gobernador, si los caucanos libremente creen que puedo liderar los cambios que necesitamos. Hasta pronto.
Hace como quince años, con interrupciones por diversas razones, El Liberal generosamente me ha permito aproximarme a sus lectores a través de esta columna, cuyo nombre es un homenaje a la manera como el pueblo griego alcanzó los mayores niveles de civilización de su época y aportó a la humanidad el legado maravilloso de los valores y conceptos que hacen posible creer en la posibilidad de sociedades democráticas, equitativas, incluyentes.
He contado durante este tiempo con expresiones de reconocimiento y por supuesto, también con quienes disienten, critican y hasta se enfurecen. Es la función natural de una columna. Opiniones todas igualmente respetables. Fiel a unas profundas convicciones morales, filosóficas y políticas he expresado lo que siento y creo frente a la realidad local, regional y nacional. A veces también trascendemos las fronteras. He tenido como finalidad hacer pedagogía acerca de los hechos y acontecimientos de nuestra sociedad. He querido siempre dejar una enseñanza. Seguro como lo estoy que nuestro tejido social es muy precario, que nuestro Estado es débil, ineficiente y corrupto (llegó a ser cooptado por las mafias del narcotráfico y el paramilitarismo), que nuestra democracia está lentamente en construcción, que nuestros partidos son estanterías sin mayor contenido y que necesitamos unir esfuerzos entre la gente decente de este país, para hacerle frente a todas estas deficiencias históricas, he sido critico de las realidad que vivimos en todos los niveles, tratando de despertar la conciencia colectiva y motivar a la ciudadanía a participar y a aportar en la construcción de una sociedad mejor para todos.
Tengo profunda fe en el futuro de la humanidad. Al final la vida siempre prevalecerá sobre la muerte, dijo nuestro Nobel al recibirse como tal. Creo en la capacidad del ser humano para sobreponerse a todas las dificultades, para adquirir cada día mayores niveles de desarrollo y bienestar y para realizarse como tal. He tenido en los últimos tiempos una férrea formación en las teorías universales sobre los derechos humanos, conozco su alcance y sé que avanzamos en la dirección de protegerlos y garantizarlos, así hayan todavía muchas dificultades. Comprendo también que hay que hace sacrificios por los demás. La construcción de un futuro mejor depende en buena parte, de la manera como sean cumplidos los deberes a que estamos obligados.
Diversos sectores sociales, políticos y de opinión han querido que participe nuevamente de la lucha política por la Gobernación del Cauca. No lo he buscado. Pero la política es ante todo un compromiso moral con la sociedad y yo lo he asumido desde mis tiempos de dirigente estudiantil. Voy a hacerlo con decisión, con carácter.
Sé que no hay garantías. No importa. Acepto el reto. Nada me ha sido fácil. Ello tiene más mérito. La campaña será la ocasión para reafirmarle a los caucanos que entre todos, sin distinciones, podemos enfrentar las dificultades y salir adelante. Dejo temporalmente este espacio, por mi condición de candidato, así se impone según las directivas, pero volveremos, ojalá como Gobernador, si los caucanos libremente creen que puedo liderar los cambios que necesitamos. Hasta pronto.
sábado, 23 de julio de 2011
Frente común
Temístocles Ortega Narváez
Poco a poco, parsimoniosamente avanza el debate electoral que elegirá mandatarios al final de Octubre. Su desarrollo ha tenido características particulares. En ocasiones anteriores a estas alturas, en lo que respecta a la Gobernación, el clima del debate registraba varios grados de temperatura. Candidatos de diferentes tendencias e intereses hacían presencia masiva en los diferentes municipios y barrios de nuestras ciudades y las gentes de alguna manera habían tomado ya posiciones frente a las variadas alternativas. No es ese el momento actual. Hasta hoy a escasos tres meses de la jornada electoral, no hay candidatos confrontándose. Los partidos no han podido o no han querido definir sus aspirantes y por tanto asistimos a los prolegómenos de lo que será la definición de nuestro gobernante regional. Los municipios, por su parte, salvo excepciones, ya tienen definidos sus candidatos a Alcaldías y como la vida local es más acalorada e intensa, allí ya existen opciones claras para escoger.
El departamento vive unas circunstancias muy difíciles. La más preocupante y de mayor impacto en nuestra comunidad, es la confrontación armada, que decidió ocupar nuestro territorio y convertirlo en el teatro de la guerra insurgente. Todos sabemos que el manejo del orden público está en cabeza del Señor Presidente de la República y que el ejercicio de esa facultad depende de las complejas evaluaciones acerca de la situación no de un departamento sino del país en su conjunto. Pero ello no impide que en torno a esta grave situación que cobra la vida de inocentes y humildes campesinos, indígenas y moradores de nuestros áreas urbanas, y que además limita de manera grave las posibilidades de inversión y desarrollo de nuestras comunidades, los caucanos todos, asumamos posiciones y nos decidamos a contribuir en la búsqueda de soluciones.
De la guerra y la paz, se ha hablado mucho en este país. La circunstancias del prolongado y violento conflicto que nos azota, ha obligado a que en diferentes etapas de la vida nacional, diversos actores intervengan planteando sus puntos de vista. Nosotros, los caucanos, tenemos un lugar destacado entre los pueblos que han aportado a las posibilidades de paz del país. Ahí están las experiencias, exitosas unas, otras no tanto, pero al fin y al cabo, acciones por encontrar salidas al conflicto.
No podía ser de otra manera, victimas como somos de los efectos de esta guerra, permanecer callados o indiferentes sería una posición inaceptable. Tenemos y debemos actuar. Recoger las experiencias nuestras y ajenas y participar en la búsqueda de salidas es el imperativo de hoy, no podemos limitarnos a la sola descripción de lo que está pasando o a la crítica por lo que se hace o no se hace. Están matando a nuestra gente, están llenando de miedo y terror a nuestras comunidades y esto no debe continuar.
Todo esto requiere un punto de encuentro entre todos. Frente a este tema no debe haber diferencias. Todos, sin excepción, sin distinciones debemos hacer un frente común contra la guerra. Si lo hacemos, Lo demás vendrá por añadidura.
Poco a poco, parsimoniosamente avanza el debate electoral que elegirá mandatarios al final de Octubre. Su desarrollo ha tenido características particulares. En ocasiones anteriores a estas alturas, en lo que respecta a la Gobernación, el clima del debate registraba varios grados de temperatura. Candidatos de diferentes tendencias e intereses hacían presencia masiva en los diferentes municipios y barrios de nuestras ciudades y las gentes de alguna manera habían tomado ya posiciones frente a las variadas alternativas. No es ese el momento actual. Hasta hoy a escasos tres meses de la jornada electoral, no hay candidatos confrontándose. Los partidos no han podido o no han querido definir sus aspirantes y por tanto asistimos a los prolegómenos de lo que será la definición de nuestro gobernante regional. Los municipios, por su parte, salvo excepciones, ya tienen definidos sus candidatos a Alcaldías y como la vida local es más acalorada e intensa, allí ya existen opciones claras para escoger.
El departamento vive unas circunstancias muy difíciles. La más preocupante y de mayor impacto en nuestra comunidad, es la confrontación armada, que decidió ocupar nuestro territorio y convertirlo en el teatro de la guerra insurgente. Todos sabemos que el manejo del orden público está en cabeza del Señor Presidente de la República y que el ejercicio de esa facultad depende de las complejas evaluaciones acerca de la situación no de un departamento sino del país en su conjunto. Pero ello no impide que en torno a esta grave situación que cobra la vida de inocentes y humildes campesinos, indígenas y moradores de nuestros áreas urbanas, y que además limita de manera grave las posibilidades de inversión y desarrollo de nuestras comunidades, los caucanos todos, asumamos posiciones y nos decidamos a contribuir en la búsqueda de soluciones.
De la guerra y la paz, se ha hablado mucho en este país. La circunstancias del prolongado y violento conflicto que nos azota, ha obligado a que en diferentes etapas de la vida nacional, diversos actores intervengan planteando sus puntos de vista. Nosotros, los caucanos, tenemos un lugar destacado entre los pueblos que han aportado a las posibilidades de paz del país. Ahí están las experiencias, exitosas unas, otras no tanto, pero al fin y al cabo, acciones por encontrar salidas al conflicto.
No podía ser de otra manera, victimas como somos de los efectos de esta guerra, permanecer callados o indiferentes sería una posición inaceptable. Tenemos y debemos actuar. Recoger las experiencias nuestras y ajenas y participar en la búsqueda de salidas es el imperativo de hoy, no podemos limitarnos a la sola descripción de lo que está pasando o a la crítica por lo que se hace o no se hace. Están matando a nuestra gente, están llenando de miedo y terror a nuestras comunidades y esto no debe continuar.
Todo esto requiere un punto de encuentro entre todos. Frente a este tema no debe haber diferencias. Todos, sin excepción, sin distinciones debemos hacer un frente común contra la guerra. Si lo hacemos, Lo demás vendrá por añadidura.
sábado, 9 de julio de 2011
Los compromisos con la Nación
Temístocles Ortega Narváez.
Así se tituló el libro que editado hace unos años recoge los puntos de vista de la más alta intelectualidad mexicana en torno a los temas que debían convocar la atención del país para encarar los retos del futuro. Carlos Fuentes una de sus más esclarecidas mentes, con una hojeada al milenio inicia la publicación, como parte de una colección orientada a ayudar a construir más justicia, equidad, mayor presencia ciudadana, más democracia. “cuando ves que tú has votado unas cosas y se hacen otras, te entran dudas razonables acerca de si la democracia tiene que ver con la voluntad popular”, dicen en otras partes.
El título debería permanecer siempre en la mente de los pueblos y convertirse en hoja de ruta de los gobiernos. De hecho así ocurre. Pero no con la seriedad con que debiera. Claro, hay planes de gobierno, programas de candidatos, rendición de cuentas, ejercicios de control político. Pero todo muy débil, precario. Hacer soñar un pueblo, visualizar su futuro, trazarse horizontes compartidos, asumir compromisos, ejecutar acciones, evaluarlas y reprogramarse hacia adelante, no es una tarea cualquiera. No es sólo el cumplimiento de un mandato legal. Es la esencia, la razón de ser de los gobiernos; un deber moral de cada ciudadano y un derecho exigible de los pueblos.
El texto es la expresión de todo esto. Una forma de cumplir un deber ciudadano y de ejercer un derecho colectivo. Una visión y una apuesta desde la sociedad civil. Claro de una sociedad civil privilegiada, culta, con opinión. Pero igualmente seria, responsable, solidaria, progresista.
La participación de la sociedad civil en el mundo entero ya nadie la discute. Por el contrario, no se concibe comunidad alguna sin su presencia activa. El profundo concepto de derechos humanos, que universalmente inspira y permea toda actividad social o de gobierno, la hace imperativa. Esta es una tarea pendiente entre nosotros. Aquí hace falta fijar los compromisos con el Cauca. Y no es cuestión de planes, los hay seguramente. Sino de un sueño colectivo, una visión compartida, y de la confianza y garantía total de que la imaginamos y construimos entre todos. Aquí está el lugar y papel del movimiento social, que tienen en el Cauca su mayor expresión y que trabaja y lucha en medio de grandes dificultades. Adquirir vocación de poder, asumir posiciones políticas es el compromiso de hoy, porque es ahí el punto de encuentro para definir el rumbo de los caucanos todos.
***
El Gobernador me envía comunicación sobre algunas instrucciones a su gobierno en materia de contratación. Gracias. Nada nuevo. Funcionarios presionan vía contratación con ocasión del debate electoral. La gente se mantiene erguida dando lecciones de dignidad. Y contra eso no hay nada. No insistan.
La muerte se da sus propios lujos. Nos sorprendió la de Manuel José Olano, hombre decente, que sirvió al departamento con tranquila eficiencia. Popayanejo auténtico, acompasó su vida al ritmo y clima de su ciudad, a la que amó y sirvió. Abrazo solidario a toda su familia.
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