sábado, 5 de diciembre de 2009
Abuso de la pobreza
TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ
orteganarvaez@gmail.com
Los datos comprobados del abuso de la pobreza y necesidad de la gente son escandalosos. No hay derecho. La nueva modalidad es a través de algunas de las cooperativas de trabajo, que las entidades que las contratan deben controlar de manera inmediata, so pena de convertirse en cómplices de estas gigantescas injusticias.
Los casos se cuentan por todas partes, son verdaderos secretos a voces. Las denuncias no se formalizan, ni las demandas se presentan por falta de confianza en la justicia y porque, en medio de tanta carencia, “algo es algo”, dicen los afectados.
En efecto, algunas de estas cooperativas que como contratistas de las entidades oficiales o privadas, se encargan a su vez, de contratar los trabajadores, no solamente esquilman con el pago de salarios, que fijan,- ¡quien lo creyera!- al capricho del propietario de la cooperativa, sino que además niegan hasta los más elementales derechos a la seguridad social y, atérrense ustedes, obligan a los humildes y necesitados trabajadores a cancelar, dizque una cuota de inscripción, que asciende hasta la suma de doscientos mil pesos.
Doscientos mil pesos, para poder vincularse a un trabajo, cuyo salario mensual, a veces, es de menos de un salario mínimo. Esto lo saben los directores de la empresas oficiales contratantes. ¿Por qué se quedan callados? ¿Por qué no hacen nada?.
Creíamos que los tiempos de los terrazgueros pertenecían a la oscura historia de terratenientes y feudales que se aprovecharon hasta más no poder de la condición de desposeídos de bienes y derechos de los campesinos, pero resulta que ahora, camuflados en los disfraces de una oprobiosa legislación laboral, aparecen también en pueblos y ciudades, sutilmente vestidos de pequeños empresarios, para esconder su voracidad.
Si bien es cierto que las entidades oficiales no tienen relación contractual directa con los trabajadores, porque están intermediadas por las Cooperativas, también lo es que, finalmente a quien estos prestan sus servicios, es a la dependencia oficial, o mejor aún, a los ciudadanos que son los usuarios de las entidades, por lo que no pueden dejar que sus trabajadores sean contratados y pagados ( a algunos les deben salarios de varios meses) de cualquier manera, sino que por el contrario, deben estar pendientes de su situación laboral. Hasta cuándo tanto abuso, tanta injusticia y tanta indiferencia?
**Escuchamos al Contralor, Procurador y Fiscal General de la Nación, decir en coro que la corrupción rebosó la institucionalidad. ¿Cuándo oiremos qué están haciendo?
**Doris y Álvaro soportan un año de una ausencia física indecible. Los acompañaremos siempre.
Léanme en titoortega.blogspot.com
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