sábado, 5 de junio de 2010
De Presidente y alcaldes...
Por Temístocles Ortega Narváez
temisortegan@hotmail.com
En columna anterior señalé que las olas tienen su cresta, pero se pueden estrellar. Al parecer eso ocurrió. Digamos en su favor, que el proyecto político implica una nueva forma de entender y hacer la política. No comprendido, pero necesario en este país de exclusiones, corruptos, roscas , mediocres y mezquinos. Y por necesario debe continuar. Las democracias suponen la existencia de visiones distintas y contrarias, para que las sociedades puedan avanzar.
Pero todo proyecto político debe partir de la más aproximada lectura de la realidad donde actúa. De su historia, sus vivencias sociales, económicas, políticas, culturales y de sus sueños. Bien para mantenerlas, cambiarlas o construirlos. Si no consulta la vida misma de las gentes, la realidad social, corre el riesgo de estar en el lugar equivocado. Por brillante que sea, si se trata de una visiòn individual o grupista excluyente, no resulta fácil avalarla social ni políticamente.
Debe también tener conciencia de su contradictor y dimensionarlo con todas sus debilidades y fortalezas para poder enfrentarlo. La actividad política es una permanente confrontación de ideas, realizaciones, propuestas , entre nosotros infortunadamente, sin límites. Si alguien se cree depositario de la verdad, pues sencillamente se queda sólo, porque lo que quiere la gente no es solamente participar, sino construir. No ser espectadora, sino actora. No ser recibida, sino reconocida.
Aquí pueden estar algunas de las razones del resultado electoral que continuarán influyendo para la segunda vuelta. Entre algunos electores, no obstante la convicción de que el continuismo en muchas de las políticas públicas no es bueno, tantas equivocaciones, dudas y vacios generan desconfianza en el liderazgo para conducir el país, advertidas por lo demás, la complejidad del mundo actual, nuestra inmensa e histórica fractura social y los enormes retos que debemos imponernos y superar. Falta claridad, hay desaliento en muchos sectores y una confusa descalificación de partidos con afinidades. No pactos de maquinarias. Acuerdos para construir democracia. Entiéndanlo, en parte realidades locales y decisiones de poder pendientes dinamizan la campaña, no la pertenencia a un partido.
** El Alcalde de Mercaderes fue suspendido por actos de corrupción. Hablan de muchísimos y más graves. Un pueblo saqueado. A otros por menos destituyen. El Gobernador sabía esto desde tiempos. Muchas gentes y yo se lo habíamos dicho. Nada hizo. Encargó un funcionario de la cuestionada Secretaría de Educaciòn. Ojalá no para que sigan contratando. Dirá, como siempre, un maravilloso y pulcrísimo funcionario. Seguramente sí. Lo conozco. No es suficiente. Allí se necesita CARACTER. Hay que destapar el pozo séptico en que convirtieron la administración. Todo en medio de gente que aguanta y niños que mueren por física hambre. Pídale a su Alcalde encargado la lista de los contratos y constátela con obras y resultados. Facilísimo. Son documentos públicos, si los hay. Así sabrá que todo lo que dicen es cierto. Aunque sea eso, por lo demás, una obligación moral, para que el pueblo tenga algo que agradecer. Porque obras no hay, ni habrán.
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