sábado, 9 de julio de 2011
Los compromisos con la Nación
Temístocles Ortega Narváez.
Así se tituló el libro que editado hace unos años recoge los puntos de vista de la más alta intelectualidad mexicana en torno a los temas que debían convocar la atención del país para encarar los retos del futuro. Carlos Fuentes una de sus más esclarecidas mentes, con una hojeada al milenio inicia la publicación, como parte de una colección orientada a ayudar a construir más justicia, equidad, mayor presencia ciudadana, más democracia. “cuando ves que tú has votado unas cosas y se hacen otras, te entran dudas razonables acerca de si la democracia tiene que ver con la voluntad popular”, dicen en otras partes.
El título debería permanecer siempre en la mente de los pueblos y convertirse en hoja de ruta de los gobiernos. De hecho así ocurre. Pero no con la seriedad con que debiera. Claro, hay planes de gobierno, programas de candidatos, rendición de cuentas, ejercicios de control político. Pero todo muy débil, precario. Hacer soñar un pueblo, visualizar su futuro, trazarse horizontes compartidos, asumir compromisos, ejecutar acciones, evaluarlas y reprogramarse hacia adelante, no es una tarea cualquiera. No es sólo el cumplimiento de un mandato legal. Es la esencia, la razón de ser de los gobiernos; un deber moral de cada ciudadano y un derecho exigible de los pueblos.
El texto es la expresión de todo esto. Una forma de cumplir un deber ciudadano y de ejercer un derecho colectivo. Una visión y una apuesta desde la sociedad civil. Claro de una sociedad civil privilegiada, culta, con opinión. Pero igualmente seria, responsable, solidaria, progresista.
La participación de la sociedad civil en el mundo entero ya nadie la discute. Por el contrario, no se concibe comunidad alguna sin su presencia activa. El profundo concepto de derechos humanos, que universalmente inspira y permea toda actividad social o de gobierno, la hace imperativa. Esta es una tarea pendiente entre nosotros. Aquí hace falta fijar los compromisos con el Cauca. Y no es cuestión de planes, los hay seguramente. Sino de un sueño colectivo, una visión compartida, y de la confianza y garantía total de que la imaginamos y construimos entre todos. Aquí está el lugar y papel del movimiento social, que tienen en el Cauca su mayor expresión y que trabaja y lucha en medio de grandes dificultades. Adquirir vocación de poder, asumir posiciones políticas es el compromiso de hoy, porque es ahí el punto de encuentro para definir el rumbo de los caucanos todos.
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El Gobernador me envía comunicación sobre algunas instrucciones a su gobierno en materia de contratación. Gracias. Nada nuevo. Funcionarios presionan vía contratación con ocasión del debate electoral. La gente se mantiene erguida dando lecciones de dignidad. Y contra eso no hay nada. No insistan.
La muerte se da sus propios lujos. Nos sorprendió la de Manuel José Olano, hombre decente, que sirvió al departamento con tranquila eficiencia. Popayanejo auténtico, acompasó su vida al ritmo y clima de su ciudad, a la que amó y sirvió. Abrazo solidario a toda su familia.
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