TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVAÉZ
orteganarvaez@gmail.com
No me cansaré de repetirlo. Es mi obligación como ciudadano. Si esta ciudad, entrañable ciudad, no toma en serio su destino, definitivamente no hay nada que hacer. Se reafirmará la triste, pero real sentencia callejera, según la cual, lo mejor que podemos hacer los padres de familia de Popayán, es educar nuestros hijos en otra parte y lograr que hagan su vida por allá. Porque aquí no habrán condiciones para garantizarles un futuro promisorio. Me resisto a aceptar esa máxima lapidaria y hago todos los esfuerzos posibles para que no sea así. Equivaldría a sepultar la historia. pero sucederá, si no reaccionamos a tiempo.
No sé a cuantos les preocupa la situación social. Que es deprimente. Les preocupa de verdad, no como un simple discurso. O si cada cual decidió hacer lo suyo, sacarle partido a todo lo que le sea posible y que cada quien se las arregle como pueda. Claro, hay que reconocerlo. Voces y acciones aisladas existen, que se esfuerzan y aportan. Pero son aisladas, y así aunque valientes y acertadas, son débiles. Porque el estado de cosas es de tal magnitud, que apenas acarician la epidermis del problema. O porque quienes están del otro lado, son poderosos, imparables.
Poderosos, no porque tengan fortalezas intrínsecas que los hagan admirables. No. Precisamente, por todo lo contrario. Porque carecer de ellas, hasta de escrúpulos, pero la moral de esta sociedad, ha llegado al punto que, son estos personajes los que triunfan, los que progresan, los que mandan.
Puede una sociedad cualquiera, en el mundo actual, elevar sus condiciones de vida si sus líderes no están capacitados? Difícilmente, a menos que hayan mujeres u hombres proverbiales, que no están a la vista,
Existen en esta ciudad, líderes capaces de encarar el reto del momento? Por supuesto que sí. En todos los sectores. Dónde están?. Porqué no salen a plantear sus argumentos? Seguramente, lo están haciendo. Pero claro, a su manera, como dije, aislados. Y así, el efecto es contrario. Aparecen como simples contestatarios, sin respaldo y con algún interés distinto al colectivo.
Mientras tanto, unos grupos que se dicen representativos, que hacen mal a lo que debieran ser los partidos, necesarios en toda democracia, se tomaron lo público, lo que nos pertenece a todos, los mas valioso e importante que tenemos para moldear el destino de la ciudad, que es el mismo nuestro y el de nuestros hijos-los que debiéramos querer que estudien, trabajen y progresen aquí- y hacen con él, lo que les parece, que no es exactamente lo que merecemos todos, ni lo que el mundo de hoy, tan complejo y competitivo demanda.
Pero mientras no unamos esfuerzos por encima de nuestras diferencias, no podremos vencerlos y la ciudad, nuestra ciudad, paga un costo demasiado alto. Un botón basta de muestra….
domingo, 27 de septiembre de 2009
sábado, 19 de septiembre de 2009
Cuidado con los prepagos
TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ
orteganarvaez@gmail.com
No se trata de asumir posiciones radicales sobre un tema complejo. Se trata sí, de una forma de concebir el Estado y su relación con la sociedad, que en otras palabras es la concepción sobre la forma de gobierno.
Existe el equivocado concepto de creer que los gobernantes elegidos son propietarios de los bienes públicos que deben administrar. En consecuencia, desde el poder dispensan favores, individuales o colectivos, gracias a su infinita generosidad. Favores que la gente debe agradecer hasta el límite de enajenar su voluntad y hasta su dignidad.
Por esta vía se generan dos grandes distorsiones del gobierno o de la democracia, en términos más amplios. De un lado, la negación de los derechos- todo es una benevolente concesión del gobernante- y de otro, el autoritarismo, como todo depende del mandatario, es imprescindible.
Y por ello nada importa lo que piense la gente. Ya ejerció su derecho a elegir, lo demás depende del elegido. O de los elegidos, como en el caso de Popayán que comienza un proceso de privatización profundo y acelerado. Sí. Díganlo claramente. De privatización de sus servicios públicos (aseo, educación, transporte, después lo demás, no lo duden). Tengan el valor de decirlo. No se desgasten con explicaciones artificiosas que nadie cree. Porque es simple y peligrosamente eso. Privatización.
Y en cuantía de cien mil millones de pesos. Que comprometen vigencias futuras hasta el 2024. ¡Tres Alcaldías más! Así está propuesto por la Alcaldía al Concejo. Y lo van a aprobar en tres días. Clandestinamente. Porque el hecho de que se haga en el recinto del cabildo, no lo hace público de verdad. Público es con la gente. ¿No se dan cuenta que hasta la Cortes de justicia, que son en esencia reservadas, hacen audiencias públicas, cuando de temas de importancia se trata? Imagínense el profundo debate del Concejo. ¿Cómo aceptan que en tan cortísimo tiempo los obliguen a decidir sobre tema tan trascendente? ¿Cuál es la prisa? ¿Trampa a la ley de garantías que limita contratar? ¿Proyecto prepago, cómo corre el rumor?
Y no se trata, en gracia de discusión, de cuestionar la bondad o necesidad de las obras. No, por ahora. Es el procedimiento. ¿Por qué tanto afán? Explíquenlo. ¿Por qué a espaldas de todo el mundo? ¿Qué es lo que hay por dentro?
Y esta ciudad, que se precia de ser culta e histórica. ¿Callada? ¿Muda? Formas de gobierno. Como ya los elegimos, hasta ahí llegó nuestro derecho a participar. Leguleyadas. Como afirmar que según la constitución, los requisitos para ser Fiscal son simplemente diez años de ejercicio como abogado. Analfabetas constitucionales. Léanse el preámbulo y consulten los valores y principios.
***Y si los concejales liberales no socializan temas tan importantes con el partido, ¿para qué es que eligen directorios?
orteganarvaez@gmail.com
No se trata de asumir posiciones radicales sobre un tema complejo. Se trata sí, de una forma de concebir el Estado y su relación con la sociedad, que en otras palabras es la concepción sobre la forma de gobierno.
Existe el equivocado concepto de creer que los gobernantes elegidos son propietarios de los bienes públicos que deben administrar. En consecuencia, desde el poder dispensan favores, individuales o colectivos, gracias a su infinita generosidad. Favores que la gente debe agradecer hasta el límite de enajenar su voluntad y hasta su dignidad.
Por esta vía se generan dos grandes distorsiones del gobierno o de la democracia, en términos más amplios. De un lado, la negación de los derechos- todo es una benevolente concesión del gobernante- y de otro, el autoritarismo, como todo depende del mandatario, es imprescindible.
Y por ello nada importa lo que piense la gente. Ya ejerció su derecho a elegir, lo demás depende del elegido. O de los elegidos, como en el caso de Popayán que comienza un proceso de privatización profundo y acelerado. Sí. Díganlo claramente. De privatización de sus servicios públicos (aseo, educación, transporte, después lo demás, no lo duden). Tengan el valor de decirlo. No se desgasten con explicaciones artificiosas que nadie cree. Porque es simple y peligrosamente eso. Privatización.
Y en cuantía de cien mil millones de pesos. Que comprometen vigencias futuras hasta el 2024. ¡Tres Alcaldías más! Así está propuesto por la Alcaldía al Concejo. Y lo van a aprobar en tres días. Clandestinamente. Porque el hecho de que se haga en el recinto del cabildo, no lo hace público de verdad. Público es con la gente. ¿No se dan cuenta que hasta la Cortes de justicia, que son en esencia reservadas, hacen audiencias públicas, cuando de temas de importancia se trata? Imagínense el profundo debate del Concejo. ¿Cómo aceptan que en tan cortísimo tiempo los obliguen a decidir sobre tema tan trascendente? ¿Cuál es la prisa? ¿Trampa a la ley de garantías que limita contratar? ¿Proyecto prepago, cómo corre el rumor?
Y no se trata, en gracia de discusión, de cuestionar la bondad o necesidad de las obras. No, por ahora. Es el procedimiento. ¿Por qué tanto afán? Explíquenlo. ¿Por qué a espaldas de todo el mundo? ¿Qué es lo que hay por dentro?
Y esta ciudad, que se precia de ser culta e histórica. ¿Callada? ¿Muda? Formas de gobierno. Como ya los elegimos, hasta ahí llegó nuestro derecho a participar. Leguleyadas. Como afirmar que según la constitución, los requisitos para ser Fiscal son simplemente diez años de ejercicio como abogado. Analfabetas constitucionales. Léanse el preámbulo y consulten los valores y principios.
***Y si los concejales liberales no socializan temas tan importantes con el partido, ¿para qué es que eligen directorios?
sábado, 12 de septiembre de 2009
Por la democracia.
TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ
orteganarvaez@gmail.com
Lo que ocurre en el país no es de poca monta. Nos esperan largos meses de oscuro y difícil panorama en todos los campos porque podemos estar al borde de la más flagrante subversión del orden jurídico- constitucional, del orden social y del orden público. O lo que es lo mismo, tirando al traste lo poco que hemos construido de democracia.
Nos esperan meses de dura confrontación partidista. De enfrentamientos de sectores sociales y de opinión, porque no estamos asistiendo simplemente a otro proceso electoral más. No. Lo que está por definirse en términos jurídico-políticos, es si la segunda reelección implica una reforma adicional a la Constitución o se trata de una auténtica sustitución de la Carta Política.
Y por la forma como se ha realizado todo este proceso, es claro que la mesura que debe acompañar estas discusiones no parece fácil recomendar. Desde la financiación para recoger las firmas del referendo, pasando por el cambio de la pregunta –negada en la comisión primera de la Cámara-, la resolución de los impedimentos, el “voltiarepismo” autorizado, no para recomponer las fuerzas políticas, como dicen, sino para asegurar el asalto constitucional, con manzanillos sin ningún carácter, ni formación ideológica y por tanto fácilmente comprables, hasta el reparto de notarías y la donación de cajas fuertes repletas de dinero corrupto, muestran que caímos en manos de una pseudoclase política y dirigente que no se detiene ante nada. Pero que no tenemos porque admitir.
Claro que al pueblo raso, no se le puede pedir que haga estas reflexiones. Ocupado como está en sobrevivir, sin mayor educación, rebuscando por todas partes, hasta por los lados del delito, algo para llevar a sus hijos, parado días enteros haciendo cola para recibir una limosna disfrazada de política pública, no tiene tiempo, ni elementos para preguntarse qué es eso de democracia, de derechos humanos, de constitución. Como están las cosas, dirá, con tal de que tenga algo de comer, bienvenido el autoritarismo.
Como tampoco puede pedirse, análisis objetivos sobre estos temas, a quienes están disfrutando del poder. Grandes empresarios y contratistas, están felices . Los unos, porque aumentan de manera gigantesca su fortuna- lo de los bancos es una bofetada en el rostro famélico de millones de miserables en aumento-, y los otros porque al fin y al cabo, en medio de la crisis, sostienen ingresos que les permiten aún, permanecer en el nivel de clase media, sin mayor aspiración, vegetando, sin importarles mucho el rumbo del país en el mediano plazo.
Pero no hay que equivocarse. No hay términos medios. O defendemos la democracia o claudicamos ante al autoritarismo. Lo demás, son acomodos.
*** Soplan fuertes vientos de privatización por la Alcaldía. ¿Eficiencia o negociados?
orteganarvaez@gmail.com
Lo que ocurre en el país no es de poca monta. Nos esperan largos meses de oscuro y difícil panorama en todos los campos porque podemos estar al borde de la más flagrante subversión del orden jurídico- constitucional, del orden social y del orden público. O lo que es lo mismo, tirando al traste lo poco que hemos construido de democracia.
Nos esperan meses de dura confrontación partidista. De enfrentamientos de sectores sociales y de opinión, porque no estamos asistiendo simplemente a otro proceso electoral más. No. Lo que está por definirse en términos jurídico-políticos, es si la segunda reelección implica una reforma adicional a la Constitución o se trata de una auténtica sustitución de la Carta Política.
Y por la forma como se ha realizado todo este proceso, es claro que la mesura que debe acompañar estas discusiones no parece fácil recomendar. Desde la financiación para recoger las firmas del referendo, pasando por el cambio de la pregunta –negada en la comisión primera de la Cámara-, la resolución de los impedimentos, el “voltiarepismo” autorizado, no para recomponer las fuerzas políticas, como dicen, sino para asegurar el asalto constitucional, con manzanillos sin ningún carácter, ni formación ideológica y por tanto fácilmente comprables, hasta el reparto de notarías y la donación de cajas fuertes repletas de dinero corrupto, muestran que caímos en manos de una pseudoclase política y dirigente que no se detiene ante nada. Pero que no tenemos porque admitir.
Claro que al pueblo raso, no se le puede pedir que haga estas reflexiones. Ocupado como está en sobrevivir, sin mayor educación, rebuscando por todas partes, hasta por los lados del delito, algo para llevar a sus hijos, parado días enteros haciendo cola para recibir una limosna disfrazada de política pública, no tiene tiempo, ni elementos para preguntarse qué es eso de democracia, de derechos humanos, de constitución. Como están las cosas, dirá, con tal de que tenga algo de comer, bienvenido el autoritarismo.
Como tampoco puede pedirse, análisis objetivos sobre estos temas, a quienes están disfrutando del poder. Grandes empresarios y contratistas, están felices . Los unos, porque aumentan de manera gigantesca su fortuna- lo de los bancos es una bofetada en el rostro famélico de millones de miserables en aumento-, y los otros porque al fin y al cabo, en medio de la crisis, sostienen ingresos que les permiten aún, permanecer en el nivel de clase media, sin mayor aspiración, vegetando, sin importarles mucho el rumbo del país en el mediano plazo.
Pero no hay que equivocarse. No hay términos medios. O defendemos la democracia o claudicamos ante al autoritarismo. Lo demás, son acomodos.
*** Soplan fuertes vientos de privatización por la Alcaldía. ¿Eficiencia o negociados?
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