viernes, 11 de marzo de 2011
El mal ejemplo
Temístocles Ortega Narváez
temisortegan@hotmail.com
Entregada por Alcalde y Concejo la recolección de basura a manos privadas, hecho, que digan lo que digan, no tiene explicación distinta que la de ser un “negociazo” y que como alguien ya lo escribiera, huele feo, y no por la basura; comenzó a regarse el mal ejemplo por todo el departamento. Aquí se publicaron esta semana privatizaciones iguales en Caloto y en Totoró con alcantarillado incluido. Cuantos más estarán en lo mismo.
No se trata de oponerse per se a lo privado. Sería absurdo. Argumentar eso o que existe facultad legal para privatizar, resulta muy pobre. El tema es mucho más de fondo.
Tengo la percepción que muchos de nuestros mandatarios tienen muy poca noción del concepto de lo público. No conocen el origen, desarrollo y resultado de la globalización. No tienen ni idea de su fundamento político. Tampoco se han detenido a aprender lo que significa la democracia. Sus valores, sus principios, su vigencia. Los conceptos de igualdad, inclusión, participación. Dirán si acaso, la frase hueca y repetida de que “es el gobierno del pueblo y para el pueblo”. Si algo han estudiado al respecto, lo han hecho en un diccionario de la lengua española. Saben más, estoy seguro, de obedecer. Y no precisamente a los gobernados. Ah! Y saben mucho, pero mucho más de contratar.
La relación Municipio-comunidad, entre nosotros es débil, muy débil. Esta soportada generalmente en el paternalismo, en el asistencialismo. Acostumbramos a nuestras gentes a ir a las Alcaldías a pedir. Puestos, andenes, caminos, pupitres, maestros y hasta dinero en efectivo. Conozco de un Alcalde que tenía en el cajón de su escritorio miles de pesos, en billetes de diez y veinte mil, que repartía el día de mercado. Y cómo lo querían!! Claro, está donde debe estar, en la cárcel. Haciendo esto, algunos mandatarios se sienten poderosos. Otros generosos. Todos ególatras. Llenos de poder!
No resulta esperanzador que los candidatos siguiendo el mal ejemplo hablen en los mimos términos. “Que les falta: pidan, que yo doy”: puestos, pavimentos, seguridad, educación, deporte. Eso no es serio. ¿Ganará el que más ofrezca? Las mismas campañas de siempre. ¡Pobres campañas!!
Quién será capaz de fortalecer la institucionalidad y el tejido social, para que esas dos fortalezas, generen confianza, inspiren, motiven e impulsen nuestras fuerzas productivas y sociales a crear acuerdos con el futuro y no acerca del pasado. Para que todos podamos sentir y ver lo mismo. Para que nos presentemos dignos, de pie ante el país y el mundo. Esto es, mis queridos candidatos, lo que impulsa el desarrollo de Antioquia, Valle, Atlántico y Santander. Esto es lo que nos falta y nos ha faltado siempre. Esto es lo que necesitamos. Porque de promesas y ofertas. Estamos llenos.
Pero vamos en contravía. Estamos entregando todo. Y por si algo faltara, hasta de candidatos raizales hablan ya. En Santiago de Chile esposaron de pies y manos a un ecuatoriano por pasarse un semáforo en rojo. Cuídense los no raizales. Lo que nos faltaba. Xenofobia patoja. ¡Plop!!
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