sábado, 27 de noviembre de 2010

De ingenuidades

Temístocles Ortega Narváez
temisortegan@hotmail.com


Mi hijo y su grupo de compañeritos, con su ingenuidad infantil, me preguntaron para su tarea, sobre política y corrupción. Dirán algunos que es llover sobre mojado. Mucha repetidera. Que nadie hace nada. Que todos son iguales. Que hay otros temas. Pero, así parezca cansón, demasiado cansón, a la corrupción hay que darle y darle, por lo menos, para que el tema no muera. O para que los corruptos, que están ahí, actuando, recibiendo porcentaje, fungiendo de honorables, sepan que no les creemos, que pese a todo, estamos vigilándolos, señalándolos, hasta que algún día caigan, alguno cante o la justicia actúe, porque, así ya no se crea, “no hay mal que dure cien años.”
Y porque la corrupción afecta perversamente la comunidad. Genera atraso, pobreza, miseria, socaba los valores éticos y morales de la sociedad, pervierte la actividad oficial y deslegitima las instituciones, crea artificialmente “líderes” sostenidos gracias a eso: a los dineros que sacan para seguir vigentes, impide el libre juego de las competencias, genera ventajas en contra de los honestos y capaces, es decir, distorsiona completamente las relaciones sociales y políticas y crea una realidad mentirosa y de fachada.
Eso ocurre por ejemplo, en las formas como se configura y ejerce el poder. Hablo del poder político, del gobierno. Lo definen los partidos? No. Ni eso, ni los partidos. Porque los partidos en abstracto no existen. Los partidos hace rato fueron sutil o abiertamente usurpados. Fulano es dueño de un partido, Sutano de otro. Gobiernan los elegidos? No. Ellos obedecen, cumplen. Simulan gobernar. Pero todos sabemos que pasa. Quizá en los municipios, amparados en tanta pobreza (que alimentan) algunos alcaldes imponen, no gobiernan, porque tienen el presupuesto y con eso compran y extorsionan. Quienes entonces, son los dueños del poder? es decir de los puestos y los contratos. (Porque el poder lo han convertido en eso, puestos y contratos ) O hay algo mas? Los dueños del poder son unas pocas, muy pocas personas. Sin ellos no se mueve nada. Nada se hace sin su consentimiento. Y ellos son los que, como no hay ciudadanía, ponen candidatos, hacen y ganan elecciones y siguen gobernando, mejor, contratando.
Si sectores sociales organizados o no, si personas en grupos o individuales, conscientes de nuestro atraso y pobreza quieren de verdad mejorar esto y aportar, comprometerse y construir, deben tener una cosa muy clara. Pero muy clara: Hay que quitarles el poder, a quienes hoy lo tienen y lo han tenido siempre. Así de simple: Quitárselo. Tarea para nada fácil. Tienen toda la burocracia a su servicio. Cada empleado es un “líder”. Tiene que conseguir votos. Tienen todo el presupuesto a su disposición. Si les falta plata la consiguen como sea. Fría o caliente. Ya lo han hecho. Todos sabemos cómo y con quienes lo hacen. Sépanlo: Quienes se aprovechan hoy de los dineros públicos, van a seguir haciéndolo. La ingenuidad se les admite y fomenta a los niños, en los adultos es torpeza.

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