viernes, 30 de julio de 2010

¡Huy! Qué miedo!


Por Temístocles Ortega Narváez
temisortegan@hotmail.com

Dicen que la Secretaria de Educación Departamental, la señora Silva anda furibunda. Otros aseguran que ese es su estado natural. La generación de “la letra con sangre entra.” A muchos asusta ir a ese despacho. Todo indica que el que no sale regañado, es porque se arrodilla. Porque repta. Pero quien tenga dignidad, ni siquiera lo escuchan. Allí parece que no saludan con las manos, sino con los hígados. El trato no es amable, es visceral. Lamentable forma de entender la educación. Hay muchos, muchos casos, por ahora citemos solo uno. La Escuela de Capacitación de la Gobernación, dependencia que parece no ser del departamento, es decir de los caucanos, sino de propiedad de la Secretaria. Como cree que son todos los bienes de esa Secretaría. Pero no hay visión, sino gritos y confrontaciones.
La Escuela es una entidad pequeña, educa a gente pobre como auxiliares en enfermería, administración en salud, servicios farmacéuticos y salud pública. De allí salió la actual Secretaria de Salud del Cauca con lujo de felicitaciones y el Gobernador vinculó a un profesional probado. Pero como no fue candidato de la Secretaria, esta le quitó todas las funciones. La Escuela venía bien, sigue bien. Docentes, administrativos y coordinación académica cumplían con sus deberes y funciones de forma sobresaliente. Pero la Secretaria modificó la nómina de docentes y removió la coordinación académica para acomodar una ficha, con quien tiene muchos contactos. Lo hizo sin ninguna evaluación. Contra el querer de toda la entidad. Contra los buenos resultados. Todo suena a capricho, soberbia, politiquería, incapacidad para orientar la educación y la cultura, características de una gestión, así digan, griten y paguen avisos posando de muy técnicos. Porque hacer concursos e invertir recursos de ley 21 no es nada extraordinario. Es rutina. Educar y formar la juventud para el mundo de hoy, es cosa bien distinta.
Pero atérrense. A la Coordinadora académica, profesional decente, capaz, comprometida con la institución, respetada y querida por todos, con resultados probados, no solo la removió sin ninguna evaluación y le bajó el sueldo, todo indica que la va a sacar. Saben por qué? Asómbrense: Dizque por su raza, por ser afro descendiente. ¡Quien lo creyera! ¿Brota por los poros la sangre azul de la Secretaria?. Neonazismo criollo en un gobierno avalado por los afros? Vaya paradoja. Pobre educación.

Seriedad por favor. La educación no es un costurero. La Escuela de Capacitación del Departamento debería pensarse en razón de la inmensa demanda educativa en diversos campos de la actividad productiva, ofertada ahora por privados, algunos con deficiente calidad y altos costos. Debería potenciarse como una Institución tecnológica con verdadera presencia regional, donde y para quienes la necesitan. Grandeza, sí, Grandeza. Porque negocitos, trasladitos, clientelismo de miseria, informecitos y bochinches de poca monta, son pobreza mental y mezquindad, no política educativa. Nuestro sufrido departamento merece mejor suerte. No este triste ejemplo en tema fundamental, la educación. Ahora, escrita esta verdad, los botará a todos.. Qué miedo!

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