lunes, 22 de marzo de 2010

Gracias, millones de gracias...

Gracias, millones de gracias a todas y todos. Gracias por tantas muestras de afecto, apoyo y compromiso. Hemos librado una maravillosa campaña por la democracia, la decencia, la ética, el compromiso profundo con nuestro departamento, con nuestro país.

Acompañado de un extraordinario grupo de jóvenes estudiantes, profesionales, mujeres, líderes populares, campesinos e indígenas, empresarios, comerciantes, profesores, sindicalistas, desempleados y en fin de gentes de todos los sectores sociales llegamos a diversos lugares del Cauca a dialogar con todos, con un claro mensaje para cambiar la política, convertirla en una herramienta al servicio del interés colectivo, rescatar el sentido de lo público, recuperar la confianza en nuestra capacidad para superar los retos y crear una sociedad más igualitaria y justa.

Nuestros propósitos continúan fortalecidos. Se ha dicho que los hombres deben ser superiores a las circunstancias históricas y que quienes hemos dado muchas luchas por la democracia y la igualdad no podemos preocuparnos por una elección, como si fuese una desgracia de la vida. La vida por el contrario hay que concebirla así, con derrotas y triunfos. Esta no es una derrota, es un triunfo, un gran triunfo de las ideas, la decencia, la dignidad, la esperanza.

La lucha por nuestros ideales continúa. Nada se ha modificado en las condiciones de vida de las gentes por un resultado electoral. Todo está por hacer. Continuaremos haciéndolo. Con el concurso de todos y todas los que lo inspiramos, construímos y acompañamos, seguimos adelante.

La campaña me permitió conocer gente maravillosa, cuya amistad me honra y compromete más. La entrega absoluta y total a una causa, que es la causa de todos, me enseñó la profundidad de sus convicciones éticas y políticas, expresión de la gigantesca calidad humana y profesional que a todos caracteriza.

Nos corresponde dignificar el ejercicio de la política. Nos negaremos siempre a que sea un vulgar escenario de negocios, clientela y corrupción; de aprovechamiento de las condiciones de pobreza y de incultura por los mas astutos, mediocres y serviles. Así no se construye una Nación, un pueblo.
Nos hemos encontrado, nos reafirmamos en nuestros sueños y en nuestra decisión de realizarlos. ¡Lo lograremos con la decisión de todos!

Con un afectuoso abrazo,

Tito

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